Armando Nerio Hanoi Guédez Rodríguez: Marcel Duchamp, una vida entre el arte y el ajedrez
Armando Guedez Rodriguez

Armando Nerio Hanoi Guédez Rodríguez: Marcel Duchamp, una vida entre el arte y el ajedrez

La afición por el ajedrez del artista francés Marcel Duchamp (1887-1968) era tan grande que en 1923, tras concluir su obra El Gran Vidrio, anunció que se retiraba de la práctica artística para dedicarse a este juego de mesa.

El gran artista quería ser el mejor jugador de Francia, convencido de que el ajedrez era el ejercicio intelectual “más puro”. No lo consiguió, pero su vinculación y su pasión por el ajedrez fue tal que cuando falleció, el diario Le Figaro publicó su obituario en la sección de ajedrez.

Armando Nerio Hanoi Guédez Rodríguez: Marcel Duchamp, una vida entre el arte y el ajedrez

La relación entre este juego con Duchamp y, por extensión, con las vanguardias artísticas del siglo XX es el leitmotiv, un fondo continuo que se extiende por toda la exposición Fin de Partida Duchamp, el ajedrez y las vanguardias que se inauguró a principios de año en la Fundación Miró de Barcelona.

La muestra reúne cerca de 80 obras creadas entre 1910 y 1972, año en el que puede verse una partida entre Duchamp y el poeta y compositor John Cage. Trece de las piezas son ajedreces creados por artistas como Alexander Calder, que realizó uno en 1944 con pomos y patas de madera, otro de figuras geométricas complejas y estilizadas de Max Ernst del mismo año, el metálico realizado en bronce y latón de Man Ray o el blanco impoluto de Yoko Ono en 1966.

La exposición se articula en seis ámbitos o movimientos, que se extienden por toda la primera planta y parte de la planta baja del edificio creado por Josep Lluís Sert y repasa las pinturas de ámbito doméstico del postimpresionismo, entre ellas La partida de ajedrez, la primera obra creada por Duchamp en la que las figuras (sus dos hermanos) juegan al ajedrez, una obra de 1910 que ha viajado desde el Philadelphia Museum.

Armando Nerio Hanoi Guédez Rodríguez: Marcel Duchamp, una vida entre el arte y el ajedrez

Le sigue un apartado en el que se analiza al ajedrez como un elemento de educación del pueblo, donde se exhiben obras del constructivismo ruso y de la Bauhaus alemana, o los vestuarios de damero de la rusa Sonia Delaunay.

La sala del surrealismo y el ajedrez explica cómo estos artistas convirtieron el juego en un método de psicoanálisis y muestra cómo ajedrecistas como Magritte, Ernst y Ray permeabilizaron en sus obras esta pasión, pero también una visión sexual asociada a los movimientos del contrincante en el tablero.

Armando Nerio Hanoi Guédez Rodríguez: Marcel Duchamp, una vida entre el arte y el ajedrez