El Peón de Dama Aislado es la denominación del peón que no tiene compañeros en las columnas contiguas. Por este motivo suelen ser frágiles, sobre todo en el final.

En muchas partidas se presenta este tipo de posición, que ha sido objeto de estudio por diferentes generaciones. En el final, las blancas estarían en sensible desventaja, pero el camino no es fácil para las negras, en el medio juego deben sortear un ataque muy peligroso.

Algunas ideas importante para el jugador que tiene el PDA:

  • Resulta conveniente mantener piezas en el tablero.
  • Existe una importante ruptura avanzando el peón aislado.
  • La ventaja de espacio y la más activa disposición de piezas pueden propiciar un ataque contra el enroque enemigo.
  • «Montar el tren» es uno de los planes típicos contra el enroque.
  • La incorporación de una torre o de la dama por la tercera fila es un recurso temático.
  • También el avance del peón h.

No obstante, es importante tomar en cuenta algunos puntos significativos con partidas comentadas que ayuden a entender mejor la estrategia adecuada en este tipo de posiciones.

La ruptura en d5

En este tipo de posiciones el bando con PDA tienen una ubicación de piezas más activa, así que en el caso de que se produzca la ruptura y se cambien peones, se llegará a una posición abierta en donde tener las piezas más activas suele suponer una importante ventaja.

Algunos detalles tácticos pueden facilitar el avance d5, a veces relacionados con el alfil de e7 o con la expuesta dama en la columna d, donde las blancas suelen apresurarse para colocar una torre. Ambos detalles confluyen en la siguiente partida clásica.

El paso de la torre por la tercera fila

La tercera fila puede ser buen camino para activar una torre contra el enroque enemigo en muchos tipos de posiciones, pero debes aprender que aquí es totalmente temático. A su vez la dama, como se visualiza en el siguiente punto.

El paso de la dama por la tercera fila

La torre no es la única pieza mayor que quiere disfrutar de una tercera fila despejada para pasar al ataque. La dama también puede hacerlo. Esto se suele producir en posiciones en las que la dama se sitúa en d3, «montando el tren» junto al alfil de b1 o c3.