Armando Guedez Rodríguez: Las 10 maneras más tontas de perder una partida de ajedrez

Si alguna vez te has sentido un poco tonto al permitir que tu rival capturase tu dama o te diera mate en una. Todo puede ser mucho peor. Deja de sentirte culpable cuando algo así te suceda. El mundo del ajedrez está lleno de historias locas y existen maneras de perder mucho más sorprendentes que las que implican una mala jugada en el tablero. Si no me crees, sigue leyendo.

A continuación te presentamos algunos motivos más tontos, raros y sorprendentes por los que puedes perder una partida de ajedrez.

Porque suena tu teléfono.

El teléfono es un feroz enemigo de los torneos de ajedrez. Desde hace tiempo no está permitido llevarlo encima mientras se juega una partida de torneo. Sin embargo, no dejamos de ver ejemplos de jugadores despistados a los que les suena en mitad de una partida. Y, ¿qué significa eso? ¡Pérdida inmediata de la partida! No trates de explicarle al árbitro que tienes dama de más sobre el tablero o que el teléfono ha aparecido mágicamente en tu bolsillo. Has perdido. Sí, como lo oyes: ¡un cero!

Por hacer anotaciones en la planilla.

Ya sabes que en las partidas lentas la organización del torneo provee a los jugadores de planillas para anotar las jugadas. ¡Y eso es lo que hay que hacer en ellas! Debes realizar la anotación de jugadas y está permitido que hagas lo mismo de los tiempos. Pero no puedes hacer lo que quieras con tu planilla. Para empezar porque es un elemento que pertenece a la organización del torneo.

El GM Wesley So perdió una partida frente al GM Var Akobian precisamente por realizar anotaciones en la planilla. Y no eran jugadas, lógicamente. Al parecer, el jugador americano de origen filipino tenía la costumbre de ayudarse con frases motivadoras que pudieran imprimirle energía. Y eso le costó el punto.

Por no dar la mano al rival.

La competición ajedrecística conlleva una serie de rituales, costumbres y obligaciones. Mantenerse en silencio durante la partida, no molestar al rival y estrechar su mano al comienzo son algunos de los actos asociados a las partidas de torneo. Lo que algunos no saben es que estrechar deportivamente la mano al contrincante al inicio de la partida, es algo más que una simple costumbre. No deberías negarte, salvo que quieras que te ocurra lo que le sucedió al GM Ivan Cheparinov frente al GM NIgel Short.

Armando Guedez Rodríguez: Cómo ganar al ajedrez gracias a la iniciativa

Un concepto concretamente trascendental en un juego de ajedrez es el de iniciativa. Si entendemos su significado y aprendemos a usarla contaremos con un elemento fundamental en la partida de ajedrez. Pero, ¿qué es la iniciativa y cómo debemos usarla? En este artículo te explicaremos todos los detalles.

¿Qué es la iniciativa?

Tener la iniciativa significa tener el mando de las operaciones. El bando que está creando amenazas o tiene mayor facilidad para crearlas es el bando que posee la iniciativa. Contrariamente a lo que piensan algunos, no tiene necesariamente que estar ligada al ataque contra el rey enemigo, sino con la posibilidad de crear problemas al oponente.

En una partida de ajedrez es muy frecuente que se produzca una situación en que uno de los bandos ataca, crea amenazas y pone en problemas al rival, y el adversario se defiende. El primero de ellos, como va quedando claro, es el que posee la iniciativa.

Por supuesto, relacionamos la iniciativa con el hecho de tener una ventaja, aunque estrictamente hablando no tendría por qué ser así. Lo que pretendo decir con esto es que hay situaciones en las que un bando tiene la iniciativa, pero gracias a la defensa adecuada del oponente esa iniciativa acaba desapareciendo y quizás la ventaja acabe cayendo del lado del que se defendía.

¿Qué hacer cuando tenemos la iniciativa?

La clave suele estar en no dar respiro al rival. Si fuera posible lo ideal sería tratar de que cada jugada que realicemos cree una amenaza o problema a nuestro oponente. De este modo, obligamos al adversario a centrase en la defensa, a aceptar el rol de defensor y será más complicado que acabemos siendo víctimas de un contraataque.

Por otro lado, la iniciativa se consigue gracias a ciertas ventajas o situaciones que se pueden presentar a continuación. Principalmente podríamos establecer las siguientes:

  • Ventaja de desarrollo
  • Ventaja de espacio
  • Otras ventajas posicionales
  • Debilidad del rey enemigo

Armando Guedez Rodríguez: Garri Kaspárov, el mejor ajedrecista de todos los tiempos

Garry Kimovich Kasparov nació el 13 de abril de 1963 en Bakú, Azerbaiyan (por entonces parte de la Unión Soviética). Su padre, de apellido Weinstein, falleció cuando solo tenía ocho años de edad, por lo que creció al cuidado de su madre, Clara Kasparian, de origen armenio (el apellido Kasparov lo adoptó Garry como una derivación del de ella).

En vista de su notable facilidad para el ajedrez, Garry ingresó a los 7 años, en el famoso “Palacio de los Jóvenes Pioneros” soviético, donde comenzó, como tantos otros que luego fueron destacados maestros, su formación como ajedrecista. A los 10 años, y a raíz de sus notables condiciones, fue acogido en la “Escuela de Ajedrez” del legendario ex campeón Mikhail Botvinnik, en la que el conocido entrenador Vladimir Makogonov fue su profesor y guía en el inicio de lo que sería una extraordinaria carrera como jugador.

En 1976, con trece años, ganó el fortísimo Campeonato Juvenil de la URSS, con 7 puntos sobre 9 posibles, para repetir victoria al año siguiente con un aún más contundente 8,5 en 9, ahora bajo la tutela del maestro Aleksandr Sakharov.

Puertas adentro de la URSS comenzaba a hablarse de un nuevo “delfín” que, probablemente, lideraría el recambio generacional de las grandes estrellas del ajedrez soviético. Ya el mismo Botvinnik había puesto sus ojos en el enorme talento que el muchacho demostraba y profetizado sobre su futuro de esplendor.

En 1978 ganó el Memorial Sokolsky y fue el jugador más joven en acceder al tradicional Campeonato de la URSS, a la edad de 15 años. Un año después se produjo su debut internacional, que dejó boquiabiertos a profanos y entendidos: ganó el torneo (Banja Luka, Yugoslavia, 1979), con dos puntos enteros de diferencia, aun siendo un no rankeado, para subrayar la hazaña, bastará decir que entre los participantes del evento se encontraban, entre otros destacados GM, el ex campeón mundial Petrosian, Andersson, Smejkal y Adorjan.

Kasparov comenzaba el camino a la cima del ajedrez mundial. En 1980 se proclamó Campeón del Mundo Juvenil y en 1981 empató con Psakhis el primer puesto del Campeonato de la URSSEn 1982 ganó con autoridad su primer magistral de internacional de altísimo nivel, relegando a los GM “top” Huebner, Polugaievsky, Liubijevic, Spassky, Petrosian, Larsen y otros.

Dominador absoluto de la escena mundial del ajedrez durante más de un cuarto de siglo, Garry Kasparov tiene un bien ganado lugar entre los grandes del tablero. Puede discutirse si fue él u otro el mejor jugador de todos los tiempos, es cuestión de gustos o de puntos de vista. Lo que no puede ni debe ser motivo de debates, es que con su estilo espectacular y sus resonantes victorias, infundió al ajedrez una nueva vida a través de la belleza que supo crear en los tableros de todo el mundo.

Armando Guedez Rodríguez: Los tres ajedrecistas más peligrosos de la historia

¿Quiénes son los jugadores más amenazantes, los que pueden borrar a sus oponentes del tablero de un soplido? Magnus Carlsen puede ser el más grande de la historia, pero sus partidas están marcadas por una precisión muy tranquila y una precisión consistente. 

Aunque estos jugadores peligrosos también son muy precisos, añaden otra presencia a sus batallas de ajedrez: una intimidante sensación de peligro. Aquí tienes los tres ajedrecistas más fuertes de todos los tiempos y una partida de ataque ejemplar de cada uno.

Mijaíl Tal

Es bien sabido que Tal fue un genio del ajedrez, seguramente el atacante más creativo de todos los tiempos. El GM Serper precisamente publicó una columna sobre el secreto de ataque de Tal.

En su partida, Tal no solo expone el rey de su oponente, sino que arrasa con todo su flanco de rey, con el desafortunado monarca negro ocupando un asombroso rectángulo de 18 casillas sin una pieza o peón amigos mientras es aniquilado por las piezas pesadas de Tal. Esto es lo que pasa cuando te enfrentas a Tal en su tierra natal: Riga.

Paul Morphy

Repasar las partidas de Morphy en 2018 es como observar a un viajero en el tiempo derrotar a los inferiores jugadores antiguos. Su estilo de ataque, simple pero brutal, te hace sentir que puedes entender el propósito de cada jugada que se hace, y por eso el resultado final no es solo devastador, sino bello.

En esta partida, Morphy solo necesita 19 jugadas para demoler por completo a Adolf Anderssen, uno de los mejores ajedrecistas de su era. Las torres de las negras en la posición final parecen testigos inútiles del regicidio que tiene lugar sobre el tablero.

Garri Kaspárov

Kaspárov es uno de los mayores ajedrecistas de todos los tiempos (Carlsen, Fischer, Kaspárov en algún orden), así que no es sorprendente que sea además uno de los más peligrosos.

Kaspárov en la cima de su carrera era quizá el oponente más intimidante al que podías enfrentarte, y un gran ejemplo de esto es la paliza que le dio al que después sería campeón mundial, Vladímir Krámnik, que también puede considerarse uno de los mejores ajedrecistas que han existido.

Aquí Kaspárov se repone de una oferta de sacrificio de caballo poco sensata añadiendo a esta la dama, y saliendo de ello con una nueva dama y luego ganando la dama de Krámnik para poner fin a la partida.

Armando Guedez Rodríguez : Los tres grandes maestros de ajedrez más jóvenes de la historia

A medida que se acerca el primer Speed Chess Championship Juvenil (SCCJ) de Chess.com, muchos miembros se han preguntado quiénes son los jugadores más jóvenes y más fuertes del ajedrez hoy en día, lo cual naturalmente llevó a un repaso de los jugadores más jóvenes y más rápidos en obtener el título más alto del ajedrez.

Los jóvenes talentos son capaces de aprovechar la riqueza de información, los torneos consistentes y regulares, y los apoyos gubernamentales a nivel global. Lo único que no ha cambiado desde los albores del ajedrez es que para llegar a lo más alto el trabajo duro sigue siendo imprescindible.

Este año fue presentada una lista que muestra a los 36 grandes maestros más jóvenes de la historia, entre ellos continua figurando, Sergey Karjakin quien sigue ostentando el récord, seguido de cerca por el gran maestro más reciente de la India: Gukesh Dommaraju. ¡El GM Gukesh no logró arrebatarle el récord por tan solo 17 días!

Sergey Karjakin

Sergey Karjakin aún tiene el récord de gran maestro más joven de la historia del ajedrez con 12 años y 7 meses. Al igual que muchos niños, Karjakin aprendió el ajedrez con 5 años, y solo seis años después, a los 11, era maestro internacional. Karjakin ha sido Campeón Mundial de Rápidas (2012) y Campeón Mundial de Blitz (2016). En marzo de 2016 ganó el Torneo de Candidatos y, con él, el derecho a retar a Magnus Carlsen por el título de campeón mundial. Aunque Karjakin perdió el match contra Carlsen en noviembre de 2016, sigue aspirando a retar al campeón en el futuro.

Gukesh Dommaraju

A los 12 años, 7 meses y 17 días, el prodigio de la India Gukesh Dommaraju (o Gukesh D.) se convirtió en el 2º GM más joven de la historia del ajedrez. Logró su tercera norma de gran maestro en el XVII Abierto Internacional de Grandes Maestros del Ajedrez de Delhi, India. El primero en reparar en el talento de Gukesh fue su profesor de ajedrez en la escuela, el señor Bhaskar, quien se aseguró de que el pequeño Gukesh se convirtiera en un jugador con Elo de la FIDE tan solo seis meses después de empezar a jugar.

Javokhir Sindarov

Cuando Javokhir Sindarov ganó el título de gran maestro, fue el primero desde Karjakin en lograr el título antes de cumplir los 13. El joven uzbeco logró sus tres normas en un año en el Memorial Alekhine 2018, el Campeonato Mundial Juvenil de la FIDE y el torneo First Saturday.

Armando Guedez Rodríguez: Cómo jugar con el Peón de Dama Aislado

El Peón de Dama Aislado es la denominación del peón que no tiene compañeros en las columnas contiguas. Por este motivo suelen ser frágiles, sobre todo en el final.

En muchas partidas se presenta este tipo de posición, que ha sido objeto de estudio por diferentes generaciones. En el final, las blancas estarían en sensible desventaja, pero el camino no es fácil para las negras, en el medio juego deben sortear un ataque muy peligroso.

Algunas ideas importante para el jugador que tiene el PDA:

  • Resulta conveniente mantener piezas en el tablero.
  • Existe una importante ruptura avanzando el peón aislado.
  • La ventaja de espacio y la más activa disposición de piezas pueden propiciar un ataque contra el enroque enemigo.
  • «Montar el tren» es uno de los planes típicos contra el enroque.
  • La incorporación de una torre o de la dama por la tercera fila es un recurso temático.
  • También el avance del peón h.

No obstante, es importante tomar en cuenta algunos puntos significativos con partidas comentadas que ayuden a entender mejor la estrategia adecuada en este tipo de posiciones.

La ruptura en d5

En este tipo de posiciones el bando con PDA tienen una ubicación de piezas más activa, así que en el caso de que se produzca la ruptura y se cambien peones, se llegará a una posición abierta en donde tener las piezas más activas suele suponer una importante ventaja.

Algunos detalles tácticos pueden facilitar el avance d5, a veces relacionados con el alfil de e7 o con la expuesta dama en la columna d, donde las blancas suelen apresurarse para colocar una torre. Ambos detalles confluyen en la siguiente partida clásica.

El paso de la torre por la tercera fila

La tercera fila puede ser buen camino para activar una torre contra el enroque enemigo en muchos tipos de posiciones, pero debes aprender que aquí es totalmente temático. A su vez la dama, como se visualiza en el siguiente punto.

El paso de la dama por la tercera fila

La torre no es la única pieza mayor que quiere disfrutar de una tercera fila despejada para pasar al ataque. La dama también puede hacerlo. Esto se suele producir en posiciones en las que la dama se sitúa en d3, «montando el tren» junto al alfil de b1 o c3.